En la actualidad, el incremento del consumo energético en España casi duplica el PIB, lo que puede ser insostenible de forma continuada, ya que el sistema energético español es dependiente de energías fósiles, según el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. En concreto, preocupa el aumento de demanda energética por parte del sector agrícola y ganadero, pues repercute directamente en los costes, reduciendo así la competitividad de los productos y, además, aumentan las emisiones nocivas para el medio ambiente. Por eso, es esencial implantar medidas de eficiencia energética en todos los ámbitos y, en especial, en el sector primario.

¿Cómo mejorar la eficiencia energética de las ganaderías?

Lo mejor es ponerse en manos de un experto en la materia para que realice una auditoría energética y así, ver qué propuestas de mejora hacen y si se cumplen en las instalaciones con la normativa. 

Las medida más significativa es la gestión de suministros de forma eficiente, es decir, tratar de consumir menos energía. Esto se consigue con un aislamiento correcto de las instalaciones, evitando el exceso de calor o de frío y manteniendo la temperatura de los climatizadores. También reporta ahorro energético la instalación de un iluminado eficiente, aquí las lámparas fluorescentes compactas son las más recomendables. Estas medidas son útiles también para conservar mejor los edificios y no verse desgastados.

Por otro lado, en el sector lácteo, donde se consume gran parte de la energía durante el ordeño, es indispensable para ahorrar el uso de acumuladores eléctricos para los sistemas de ordeño que funcionen con energías renovables. Esto supone un gran ahorro de energía y menos contaminación. Por último, es clave para la eficiencia energética la optimización de los tanques de enfriamiento de los lácteos, una medida eficiente es el empleo de enfriadores por placas de agua fría y, posteriormente, la reutilización del agua para otros usos como para hidratar el ganado.

 
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